lunes, 9 de septiembre de 2013

AQUELLAS DOS PERSONAS

La Emigración, que es el comienzo del calendario Islámico, había comenzado. Uno a uno, a medio metro de la cueva, en la ladera de una montaña cerca de La Meca en la que el Profeta Muhammad (saws) y Abu Bakr (ra) se habían ocultado; doscientos enemigos armados desde arriba hasta abajo movieron hasta la última piedra. Lo que les evitó extender sus cabezas un poquito más y ver al Profeta Muhammad (saws) y a su compañero (ra) fue la tela de araña y el nido de pájaro en la puerta de la cueva.

En aquellos peligrosos momentos que la vida de ambos dependía de una espada, el Profeta Muhammad (saws) con fe y paz interior, calmó la ansiedad de su amigo: "Hermano mío, "No te apenes, ni te aflijas, que Allah está con nosotros. ¿Acaso no piensas que entre dos compañeros el tercero es Allah?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario